Mostrando entradas con la etiqueta contraste. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta contraste. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de junio de 2014

Reflejos y nubes impactantes con tu móvil Android

Río Genil de Granada. Tomada con Samsung Galaxy Nexus, usando
 photosphere y editada con Snapseed
Sucede muchas veces que cuando tomamos fotografías con nuestro móvil a un paisaje, notamos que falta algo que nos llame mas la atención y que se salga de la tónica general. Una de las cosas que he aprendido tras hacer decenas de miles de fotografías es que hay impactar, que dejemos la imagen grabada en la retina del observador.

El cielo

Si tuviera que elegir que días salir a hacer fotos, sin duda serian los días ligeramente nublados,  aquellos momentos previos a la lluvia o inmediatamente posteriores. Las nubes son un factor de atractivo imprescindible cuando fotografiamos paisajes, ya que los cielos despejados, especialmente aquellos que ocupan gran parte de la toma se tornan aburridos. Recomiendo que aprovechéis  las bonitas formaciones que forman los cúmulos de nubes para adornar el cielo de vuestro motivo principal. Es útil también en la edición posterior modificar el contraste  para acentuarlas. Os dejo un enlace aquí a otro post donde hablo del tema.

El agua y los reflejos

Si es posible, hay que aprovechar aquellos momentos en los que el agua esta mas calmada, sin formar turbulencias para añadir un atractivo reflejo de nuestro cielo. Normalmente a primera hora de la mañana en el mar suele hacer poco viento, por lo que recomiendo madrugar para obtener mejores resultados. Las aguas estancadas también proporcionan una situación ideal ya que apenas tienen movimiento y hacen un increíble efecto espejo sobre nuestro paisaje. Si la zona de agua ocupa la mayoría de la parte inferior de la foto nos dará una sensación de simetría muy agradable. En la medida que tengáis la oportunidad, las aguas con fondos transparentes aportan un valor añadido si se puede observar ligeramente el fondo. En el caso de los ríos, casi siempre queda mejor un encuadre en el que el río viene hacia el observador.

En general, os animo a probar con todo tipo de reflectantes, como cristales de edificios, superficies metálicas , etc en combinación con vuestro motivo principal y que os darán resultados muy interesantes como ya os mostraré mas adelante.

En el caso de la fotografía de hoy use un Samsung Galaxy Nexus. Como el encuadre requería un gran angular, use Photosphere para tener todo el panorama que me interesaba. La foto está tomada desde un puente, lo que explica la perspectiva en altura y la orientación del rio hacia el observador.

En la edición posterior usé el efecto "Drama" en Snapseed que incrementa el contraste y baja la temperatura del color  en las zonas de nubes dando un aspecto mas "frio". Compensé este hecho aumentando moderadamente la saturación. Así obtuve unas nubes muy llamativas que se reflejan en el río.

¿Y vosotros, que técnicas usáis para fotografiar paisajes?


miércoles, 11 de junio de 2014

El Remake de fotos antiguas

El paso de los años y el avance de la tecnología es imparable. A día de hoy, hacemos cosas con nuestro teléfono móvil que hace años solo podíamos ver en ciencia ficción.

En el caso de la fotografía, hoy disponemos de móviles que pueden hacer palidecer a muchas cámaras fotográficas, con sensores de 20 mega píxeles,  estabilizadores ópticos y flexibilidad, conectividad y velocidad de proceso superiores que la mayoría. Hace menos de una década, la mayoría de los móviles no tenían cámara y apenas algunos modelos mostraban siquiera colores en pantalla. Apreciando esta situación, merece la pena echar la vista atrás y recordar como eran los inicios de la era de la fotografía digital.

Aun recuerdo mi primera cámara digital: una Benq DC1500.En aquel entonces era muy joven y no podía permitirme un gran cámara digital y mucho menos una réflex. La Benq DC1500 tenia un modesto megapixel de resolución y apenas tenía opciones. Tenia una pequeña memoria interna y un pequeño visor de 1 pulgada, que apenas permitía ver si la foto estaba bien encuadrada o no, pero en absoluto si habias salido con los ojos cerrados.

En aquel entonces no tenia ni idea de fotografía y guardo en mi colección de esa cámara, encuadres y capturas que me avergüenzan a día de hoy. Nadie nace sabiendo. Pensando en esto, decidí rescatar algunas de esas tomas antiguas y volverlas a la vida como se merecen. Hacerles un "Remake", como hacen ahora con el cine. Y quizá corregir algunos errores del pasado, pero que nunca sustituirán a la original.

La foto esta tomada en septiembre del 2003, en algún rincón cercano a las ventas del Carrizal, un pequeño pueblo de Jaén. La cámara Benq, tomaba fotografías a 1024 x 768 píxeles así que decidí disimular las escasas posibilidades de enfoque agregando nitidez con Snapseed. El color que captaba la Benq era mas bien apagado, así que decidí aumentar la saturación en su justa medida para dar una apariencia mas natural. El contraste también fue mejorado y ¡zas! En dos minutos tengo un clásico vuelto a la vida 11 años después que hubiera podido pasar por algunas de las fotos que tomo ahora.

En conclusión, como proyecto fotográfico alternativo, con objetivo de inspirar vuestra creatividad, os animo a que hagáis "Remake" de vuestras fotos antiguas, ya sea de vuestros móviles anteriores o vuestras cámaras digitales prehistóricas. Os sorprenderéis de los resultados que se obtienen reimaginando vuestro pasado.

Como siempre, os invito a compartir vuestras experiencias sobre Remake a través de los comentarios.





lunes, 9 de junio de 2014

La composición y la ley de los tercios en fotografía

Carrera del Darro, Granada
Cuando hablamos de composición fotográfica, nos referimos a la forma en la que quedan encuadrados los elementos en nuestra toma. Desde el motivo principal que nos sugiere la foto, pasando por el fondo y los elementos que lo rodean.

Sobre composición hay ríos de tinta, ya que a veces es muy subjetiva, habiendo gran diversidad de opiniones sobre el tema. En las fotografías de paisajes,  se captan distintos motivos, que al final componen ese puzzle final que será una bella instantánea.

La ley de los tercios en fotografía, implica que cuando hacemos un encuadre, debemos imaginar que éste esta dividido en tres trozos, tanto en el eje vertical como el horizontal. Se basa en el principio de la proporción áurea, por la cual los seres humanos percibimos belleza en los objetos que presentan estas proporciones. En Android, la mayoría de dispositivos permiten la integración de una rejilla de 3 x 3, que nos ayudará a encuadrar. Normalmente es una opción que esta en la configuración de la cámara del móvil, pero con el tiempo, y a medida que nuestro "ojo fotográfico" se vaya desarrollando no necesitaremos.

En el caso de la foto que os presento, se trata de una composición muy recurrente, ya que muchos aprecian que cuando vamos caminando por la Carrera del Darro en Granada este encuadre es uno de los mas adecuados para captar el espíritu de esta famosa calle. La tomé con mi Samsung Galaxy Camera y la edité con Snapseed. Me centré en un sencillo contraste automático y subí un poco la saturación del color.

Si nos fijamos en el árbol que aparece en la foto, nace al final del primer tercio  vertical , su tronco se extiende a lo largo del segundo tercio y su copa comienza en el tercio superior vertical. El árbol en su conjunto ocupa los dos tercios superiores, dejando el tercio inferior para la orilla del río. En el plano horizontal, en la parte superior, la copa del árbol ocupa dos tercios de la fotografía y obliga al observador a apreciar los coloridos edificios que ocupan el ultimo tercio horizontal superior. En la parte inferior, el río se enmarca también en este principio. Aunque al principio nos parezca complicado, con un poco de práctica lograremos resultados excelentes.

También hay que aclarar que habrá situaciones en las que no podamos aplicarla debido a nuestra posición con respecto a la escena, el hecho de que sea una fotografía rápida o simplemente que la disposición de los motivos en la escena lo hace imposible.

En definitiva, la ley de los tercios nos proporciona fotografías armónicas, que dirigen la mirada del observador. A veces las condiciones del encuadre nos impedirán respetar esta regla, ya sea por la ubicación de nuestro motivo o bien por otras cuestiones, pero merece la pena tener siempre presente esta regla cuando encuadramos. Nuestras fotografías saldrán ganando.