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| Carrera del Darro, Granada |
Sobre composición hay ríos de tinta, ya que a veces es muy subjetiva, habiendo gran diversidad de opiniones sobre el tema. En las fotografías de paisajes, se captan distintos motivos, que al final componen ese puzzle final que será una bella instantánea.
La ley de los tercios en fotografía, implica que cuando hacemos un encuadre, debemos imaginar que éste esta dividido en tres trozos, tanto en el eje vertical como el horizontal. Se basa en el principio de la proporción áurea, por la cual los seres humanos percibimos belleza en los objetos que presentan estas proporciones. En Android, la mayoría de dispositivos permiten la integración de una rejilla de 3 x 3, que nos ayudará a encuadrar. Normalmente es una opción que esta en la configuración de la cámara del móvil, pero con el tiempo, y a medida que nuestro "ojo fotográfico" se vaya desarrollando no necesitaremos.
En el caso de la foto que os presento, se trata de una composición muy recurrente, ya que muchos aprecian que cuando vamos caminando por la Carrera del Darro en Granada este encuadre es uno de los mas adecuados para captar el espíritu de esta famosa calle. La tomé con mi Samsung Galaxy Camera y la edité con Snapseed. Me centré en un sencillo contraste automático y subí un poco la saturación del color.
Si nos fijamos en el árbol que aparece en la foto, nace al final del primer tercio vertical , su tronco se extiende a lo largo del segundo tercio y su copa comienza en el tercio superior vertical. El árbol en su conjunto ocupa los dos tercios superiores, dejando el tercio inferior para la orilla del río. En el plano horizontal, en la parte superior, la copa del árbol ocupa dos tercios de la fotografía y obliga al observador a apreciar los coloridos edificios que ocupan el ultimo tercio horizontal superior. En la parte inferior, el río se enmarca también en este principio. Aunque al principio nos parezca complicado, con un poco de práctica lograremos resultados excelentes.
También hay que aclarar que habrá situaciones en las que no podamos aplicarla debido a nuestra posición con respecto a la escena, el hecho de que sea una fotografía rápida o simplemente que la disposición de los motivos en la escena lo hace imposible.
En definitiva, la ley de los tercios nos proporciona fotografías armónicas, que dirigen la mirada del observador. A veces las condiciones del encuadre nos impedirán respetar esta regla, ya sea por la ubicación de nuestro motivo o bien por otras cuestiones, pero merece la pena tener siempre presente esta regla cuando encuadramos. Nuestras fotografías saldrán ganando.

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